
Siempre les comparto a través de las líneas que escribo, mi apreciación del Valle de Guadalupe. Hoy no será la excepción, ya que hay eventos recientes que me hacen hacer conciencia sobre nuestra percepción de las cosas.
Paisajes, caminos, vistas, montañas, viñedos, uvas, colores, cielos despejados… el observar esto en cada visita genera algo en nosotros ¿no?
Ahora, que pasa cuando vemos una carretera llena de baches, carriles invadidos por tierra, camiones a exceso de velocidad, basura, árboles caídos… también tienen un impacto en nosotros ¿verdad?
Me da mucha tristeza ver que el camino que recorro todos los días para llegar a mi lugar de trabajo en Valle de Guadalupe tiene un carril prácticamente intransitable… lleno de tierra, lleno de baches y ni hablar la mezcla que se genera en los días de lluvia. Me genera mucha tristeza ver que una zona que consideraba hermosa, virgen y espectacular haya sido explotada en nombre del desarrollo comercial de nuestra ciudad. El lugar del que hablo, seguramente lo has notado es justo en el punto donde se conecta el camino del Libramiento y la carretera federal #1 Ensenada-Tecate.
Ese que parecía un pedacito de cielo intocable, lleno de olivos y otras plantas…ahora es un lugar de terracería y árboles caídos que quien sabe cuantos años tardaron en crecer. Parte de la riqueza que tenemos en esta zona y la cual lo hace diferente a otros lugares es justo el paisaje, los árboles, las montañas, los colores.
Hoy solamente estas líneas son una reflexión de como vamos transformando las cosas, de la lucha que es vivir en un lugar desarrollado pero la importancia de mantener la esencia, la riqueza de lo natural. De la lucha que ha sido de muchos el alzar la voz, el anticiparse a proteger y evitar que estas cosas ocurran. Por más que se «maquille» algo, lo más bello siempre será el estado natural de las cosas. Esto es lo que nos hace conectar, lo que nos llena de energía, lo que nos da un respiro, lo que nos permite suspirar y los suspiros son alimentos para el alma.
Y aquí esta siempre soñadora, desea continuar a través de estas líneas y otras acciones, sembrar una semilla de esperanza y de conciencia en cada uno del que pasa por aquí a leer; que en el mundo en el que vivimos cada vez es más fácil ver/scrollear en vez de leer. Nos gusta lo bonito, lo más fácil, lo «maquillado» pero pocos nos tomamos el tiempo de ver más profundo, más atrás del maquillaje y no estoy hablando de una persona, si no de la profundidad de las cosas… la belleza que se encuentra más allá de la superficie, la riqueza de lo profundo… la verdadera esencia de las cosas.
Y así nuestro valle, así nuestra ciudad… es increíble lo que tenemos en Ensenada… la belleza de sus valles, sus caminos… hoy te invito a ver más profundo…
«Descubrir significa mirar lo mismo que observan otras personas pero ver algo diferente» -Albert Szent Gyordi
