el antes y el después

Siempre hay un antes y un después en todas las cosas.

Después de varios meses de tener mucho que escribir pero poca claridad para elegir un solo tema, hoy escribo estas líneas desde la comodidad del sillón favorito de mi casa y gracias a mi hermana que me prestó su compu. Por alguna razón el hecho de escribir estas líneas desde una laptop en vez de la compu de escritorio se siente más íntimo y cómodo, se presta para estas líneas.

Hoy te quiero compartir, desde mi perspectiva, el antes y el después de la rutina en el Valle de Guadalupe.

Hace 1 año 7 meses empecé a colaborar en una vinícola ubicada en San Antonio de las Minas. ¡No se imaginan la felicidad en mi ser por iniciar esta nueva aventura! Manejar durante 15 o 20 minutos desde mi casa con mis canciones favoritas, cantando a todo pulmón y sin pasajeros que fueran testigos de mis notas fallidas y tuvieran ganas de cambiar de auto.

Como ya les he platicado en una de mis entradas anteriores, mi capacidad de asombro ante los paisajes del camino Ensenada- San Antonio de las Minas permanece aún con el paso de los años. Casi como si fuera la primera vez que tomo esa carretera. Cada que volteo a ver el cielo me sorprendo y emociono de la claridad de los colores, las montañas, los arboles y viñedos que puedo observar durante el camino.

Marzo 2020 llegó y esta linda historia se puso color gris… un día estando en la oficina se hizo mención de que había que detener operaciones por un par de semanas hasta que mejorara el panorama. Esas 2 semanas se volvieron 3, luego 4 y ya saben el resto de la historia… el mundo se detuvo y la recomendación era quedarse en casa. Estábamos ante un panorama poco claro, llenos de incertidumbre y hasta un poco de miedo.

Debo confesarles, que durante este tiempo, como fiel admiradora de Ensenada y sus valles me di mis escapadas sin rumbo, por el simple hecho de respirar aire puro y poder tener esos paisajes que estaba acostumbrada a observar de manera recurrente, durante los últimos 10 años. Era triste ver todo cerrado, pero sinceramente, también era lindo darle un respiro a la naturaleza, de repente había plantas que no había visto antes, no había autos, ni ruido, más que el sonido de los pajaritos… se respiraba paz, por unos instantes los estábamos dejando ser.

Meses antes, era notorio para todos los que trabajamos en este sector que el turismo nos estaba rebasando, cada vez había más bodas, más eventos, más demanda de actividades fuera de horario, las carreteras estaban saturadas… todo se estaba saliendo de control. Dudo que alguien hace algunos años al ver el potencial de esta zona, hubiera pensado que recibir tanta gente sería un problema, al contrario, la intención era despertar interés y curiosidad en el tema vitivinícola, generar flujo de personas pero oh oh! Evidentemente la situación con falta de regulaciones y orden estaba fuera de control.

Después de unos meses, poco a poco se retomaron actividades, comenzó el flujo de personas, incluso mucho turista local que nunca habían visitado la zona de Valle de Guadalupe pero por tema de distancia y logística era un respiro salir de casa y cambiar de ambiente lo cual está bien. Pero ¡ojo! recordemos la riqueza de este sitio, ¿por qué nos resulta tan atractivo? ¿por qué es un alivio visitarlo? ¿por qué disfrutamos estar aquí?

Es imposible que en la respuesta a estas preguntas no se haga mención de disfrutar la vista de los viñedos, disfrutar el paisaje, los colores, la tranquilidad que aquí se respira.

Como todo en la vida, hay una evolución; es una oportunidad de replantearnos como hacer las cosas. Hoy tenemos la oportunidad de hacer las cosas diferente, de comenzar de nuevo pero esta vez con conocimiento previo y desde la experiencia.

De nosotros depende mantener este sitio, que siga siento atractivo, interesante, que nos siga dando paz. El como lo comunicamos, ¿qué es lo que ofrecemos, a quién queremos llegar, cuáles son los motivos que nos hicieron querer estar aquí cuando no había nada o casi nada? Está en ti como propietario de un negocio, está en ti como restaurantero, está en ti como tour operador, está en ti como habitante, está en ti como consumidor, como visitante, está en mi como promotora, hacer las cosas diferentes dándole el verdadero valor que esta zona merece.

Este, como en cada entrada es un recordatorio para cuidar este pedazo de cielo en el cual somos afortunados de visitar, vivir y compartir.

Este es el Valle de Guadalupe

Valle de Guadalupe 2012

La vocación del Valle de Guadalupe es una vocación agrícola, no turística.

¿Porqué es importante mantener la esencia agrícola de esta zona?

¿Qué sentiste la primera vez que lo visitaste? Seguramente hubo un «algo» que llamó tu atención y a partir de ese momento tus visitas se tornaron recurrentes.

Si por el contrario, aún no lo has visitado, seguramente has escuchado de el, visto foto de sus paisajes, sus viñedos, sus vinos.

Me gustaría compartirte mi historia y ojalá que a través de ella logre transmitirte un poco de lo que representa para mi.

Como parte de una familia ensenadense, era parte de la tradición familiar los desayunos dominicales en San Antonio de las Minas. Recuerdo que estaba pequeña y yo no lograba entender porque mis papás disfrutaban tanto manejar durante 15 minutos lejos de Ensenada, para ir a desayunar al vivero… lo que si recuerdo es que era un camino lleno de árboles, altos, con unas hojas tan lindas que frecuentemente caían y formaban una especie de tapete. Tengo la viva imagen de mi mamá sentada en una banquita de madera después del desayuno disfrutando de las plantas a su alrededor y el sonido de los pájaros. Mi mamá siempre activa, llena de responsabilidades en su día a día: entre trabajo, hijos y tener todo en orden en casa… tenía un semblante diferente… un estado de relajación que otros días de la semana no lograba ver en su rostro. Por alguna extraña razón al visitar San Antonio de las Minas se logra en ella un efecto relajado ¡que extraño!, ¿no?

Años después, ya un poco más grande en mis tiempos de estudiante de diseño gráfico (hace uuuuh) nos tocó hacer una visita de campo, en pleno agosto junto a mis compañeros de clase de fotografía guiados por el maestro Tomás Castelazo, visitamos un viñedo para intentar captar con nuestros lentes el momento de la cosecha. (En Baja California la vendimia se lleva a cabo en los meses de agosto y septiembre). Quedé impresionada con la velocidad que esas manos trabajadoras cortaban la uva ¡wow! y por más que me esforzaba en enfocar y captar con mi cámara el momento perfecto, al presionar el botón se me iba (mis fotos fueron un fracaso jeje) pero lo que quedó grabado en mi mente fue algo inspirador que aún mantengo registrado. Semanas después, de mi fallido intento por captar en foto el momento de la cosecha, se hizo una presentación con las fotografías que si fueron rescatables de mis compañeros jeje.

Yo estaba un poquito triste de no haber logrado al menos una fotografía digna de mostrarle a mi papá (el como aficionado a la fotografía lograba captar unos atardeceres, el mar y rosas hermosas).

La exposición de fotos se hizo en la cava subterránea de una de las vinícolas más antiguas de Baja California, ¡era un lugar hermoso e impresionante para mi! Creo que nunca antes había estado en una cava subterránea lo cual fue impresionante. Aún recuerdo los colores, las texturas de este espacio y el olor a humedad. Fue aquí donde descubrí la belleza de este lugar, y donde quise entender o tratar de entender todo el trabajo que había detrás de una botella de vino.

Los meses transcurrieron y «los viñedos» como los llamaba en ese entonces, llamaban cada vez más mi atención y generaban en mi cierta curiosidad. Empecé a leer sobre los diferentes valles que conforman Ensenada y tiempo después llevaba pequeños grupos de personas a vivir la experiencia del Valle de Guadalupe. En estos tiempos había muy pocas vinícolas en la zona, los caminos eran de terracería, no había la cantidad de letreros que existe ahora; en tiempos de lluvia se hacía un poco complicado llegar al destino pero al mismo tiempo era parte del encanto equivocarte de camino y sentir alivio cuando por fin podías llegar a tu destino.

Me parecía fascinante platicar a las personas, la historia de las vinícolas que visitaríamos. Como fue que llegaron a Valle de Guadalupe, cada uno con su historia muy particular pero todos compartían un gran amor al oficio y respeto al lugar donde habían decidido instalarse no solamente para tener su negocio si no como una forma de vida. Una vida tranquila, sin prisas, en contacto con la naturaleza, con unos paisajes increíbles que tan solo verlos te dan paz y te hacen respirar profundo. Disfrutando de día el cielo despejado con sus colores brillantes y en las noches disfrutando una copa de vino a la luz de la luna y las estrellas.

Este es el Valle de Guadalupe que conocí, el que me cautivó y del que quise saber más. Este es el Valle de Guadalupe que por mucho tiempo disfruté, el que me gustaba mostrar y compartir a los demás.

Este es el Valle de Guadalupe que recibía visitantes que necesitaban un momento de desconexión, respetuosos de su entorno y al mismo tiempo interesados en la actividad vitivinícola.

Este es el Valle de Guadalupe que no quisiera que se perdiera nunca…

La verdadera riqueza del Valle de Guadalupe

¿Alguna vez te haz preguntado cuál es la verdadera riqueza del Valle de Guadalupe?

Visitar el Valle de Guadalupe por primera, tercera o quinta vez genera en automático un estado de alegría y tranquilidad.

Aquí se respira aire puro, se disfrutan las vistas, el tiempo pasa lento; la comida es deliciosa, los ingredientes son frescos y hay un mundo de posibilidades de vino a degustar dependiendo el gusto y presupuesto de cada persona.

Muchas veces me han preguntado ¿cuál es tu vino favorito? Aunque tengo algunos vinos que siempre disfruto, es una pregunta un tanto compleja de responder. Creo que al igual que la música, hay vino para diferentes ocasiones y estados de ánimo. Hay días que estamos felices y queremos bailar, otras veces estamos tristes y las canciones de desamor son nuestra mejor terapia para expresar lo que estamos sintiendo. Otras veces estamos simplemente super relajados y queremos escuchar algo armonioso.

El vino es igual, probablemente un día de calor se te antojará un vino blanco o un rosado. Un día de lluvia o muy frío preferirás un vino tinto. Habrá días en los que prefieras un vino ligero, otros un espumoso. Tal vez un día se te antoje un vino con mucha intensidad.

Los valles vitivinícolas de Ensenada, especialmente el Valle de Guadalupe, ofrece un mundo de opciones para todos los paladares, estados de ánimo y momentos.

Pero sea cual sea tu preferencia, no me dejarás mentir que algo de lo que más se disfruta son los paisajes que te ofrece cada viñedo y sala de degustación en cualquier época del año. Paz, tranquilidad en un ambiente relajado donde se estimulan todos nuestros sentidos.

Quiero compartirte que aún visitando el Valle de Guadalupe de manera frecuente, me siguen sorprendiendo sus caminos, los árboles, el contraste de colores del cielo y la tierra. Sigo admirando la inmensidad de sus paisajes, las montañas y la tranquilidad que aquí se respira.

Hoy quiero invitarte a que en tu siguiente visita al Valle, lo veas con respeto y agradecimiento. Teniendo en cuenta que de nosotros depende conservar y mantener este lugar.

Admiro la labor que han realizado los pioneros del valle por esta zona, por hacerla crecer y poner en el mapa los vinos mexicanos. Además de invitar a otras personas a descubrir y conocer este hermoso pedazo de cielo en la tierra (ya sea que vivas aquí, trabajes en la zona o estés de visita) te invito a hacer conciencia del lugar privilegiado en el que hoy nos encontramos y busquemos la manera de conservarlo así.

#ensenadatierradevino #tomavinomexicano #almadevino

¿Qué es alma de vino?

Alma de vino es un proyecto que tiene como finalidad promover la actividad vitivinícola de la región de Baja California, México.

En este espacio encontrarás recomendaciones de vinos, vinícolas, restaurantes y hoteles en Ensenada. También te platicaré de los eventos de vino que se llevan a cabo durante el año y algunas actividades que no pueden faltar en tu visita a Ensenada.

Mi nombre es Alma González, desde hace 11 años laboro en el sector vitivinícola. He realizado actividades de promoción del vino, coordinación de eventos, atención a medios y grupos especiales. .

La curiosidad me ha llevado a conocer aproximadamente 80 vinícolas en esta zona y a probar alrededor de 1000 etiquetas de vino.

En este espacio quiero compartirte mis experiencias de una manera fácil y sin pretensiones que te ayudarán a descubrir la magia de Ensenada y sus valles, así como la importancia de cuidarlos.

En Ensenada tenemos vinos y comida deliciosa, encontrarás recomendaciones de:

  • Bodegas a visitar en los diferentes valles de Ensenada
  • Recomendaciones de restaurantes, cafeterías y otros sitios de interés
  • Opciones de hospedaje en Valle de Guadalupe
  • Recomendaciones para tu viaje

Esperando que esta información te sea de utilidad para disfrutar tu viaje.

¡Gracias por leerme, bienvenidos!

Ensenada y sus valles

Ensenada, Baja California se ubica en la parte norte de la República Mexicana. Si viajas en avión, el aeropuerto más cercano se encuentra en Tijuana B.C., a aproximadamente 1hr. 30 minutos del Valle de Guadalupe.

Ensenada es conocida como la capital del vino mexicano, aquí se produce más del 80% del vino mexicano. Cuenta con 5 valles vitivinícolas:

  • San Antonio de las Minas
  • Valle de Guadalupe
  • San Vicente
  • Ojos Negros
  • Santo Tomàs

Valle de Guadalupe

El Valle de Guadalupe es el más desarrollado en cuestión de turismo. En este valle se reúne el mayor número de bodegas, restaurantes y hoteles.

El resto de los valles ubicados al Sur de Ensenada, se dedican a la producción de uva. En el valle de Santo Tomás podrás disfrutar de un padrísimo recorrido por el viñedo y la bodega del mismo nombre: Santo Tomás fundada en 1888. En el Valle de Ojos Negros encontrarás la sala de degustación de bodega Infinito.

En el Valle de Guadalupe-San Antonio de las Minas existen más de 100 vinícolas que producen y ofrecen vinos a degustar. La mayoría de las vinícolas son proyectos familiares que han ido creciendo con el paso de los años. Cada vinícola ofrece una propuesta distinta a la otra y tiene una historia que contar. Se requieren varios días para poder visitar y conocer cada proyecto.

Viniendo de Ensenada, antes de comenzar la «Ruta del Vino», en el área de *»El Sauzal¨ hay un colectivo de pequeñas bodegas con vinos de muy buena calidad. Algunas de ellas ofrecen también degustaciones de vinos. Algunos de los proyectos que puedes encontrar en este espacio son: Cava Aragón mejor conocida como Madera 5, Cava Córdova, D´Poncelis, Vinsur, La Resistance y Pouya Wines.

Vinícolas

Te comparto a continuación un listado de vinícolas que no puedes dejar de visitar:

Restaurantes

Si necesitas cargar pila antes de iniciar tu recorrido por el Valle, aquí te dejo algunas opciones de café en Valle de Guadalupe y alrededores

  • Apple Pie, además cuenta con opciones de deliciosos pastelitos de: zanahoria, elote, tres leches y como su nombre lo dice: el tradicional pie de manzana de San Antonio de las Minas.
  • El Deli, dentro de las instalaciones de Vinisterra, aprovecha para comer un bagel o panini
  • Aromas Coffee Shop, dentro de las instalaciones de Maglen Resort
  • Das Cortez, junto a Finca Altozano y Lupe!

Food Trucks:

  • Adobe Guadalupe Foodtruck, como su nombre lo dice, este delicioso lugar se ubica dentro del estacionamiento de la vinícola Adobe Guadalupe. Cualquier platillo que pruebes del menú a cargo de Pita es delicioso y hecho con mucho amor. La atención de Leda, anfitriona es de lo mejor y te hará sentir en casa.
  • Lupe! Esta es una visita obligada para disfrutar de una deliciosa torta acompañada de encurtidos y agua del día. ¡No olvides de probar el elote!
  • Lechuza, un menú delicioso a base de taquitos, comida rica y fácil de comer.
  • Troika, dentro de las instalaciones de la vinícola Vena Cava y Hotel La Villa del Valle.

Imperdibles

  • Comprarle un pay de manzana al Sr. Arturo en el semáforo de San Antonio de las Minas (el único semáforo en la zona)
  • Atardecer en Bar Bura de Cuatro Cuatros, una vista increíble del Océano Pacífico.
  • Visitar cuervo restaurante a la hora del atardecer y presenciar la llegada de los cuervos

¿Donde hospedarte?

El Valle de Guadalupe ofrece un sin fin de opciones de hospedaje para todos los gustos, estilos y presupuestos. Te recomiendo visitar los sitios web y/o redes sociales de cada sitio y elegir el que mejor se ajuste a tus necesidades.

Algunos lugares mágicos y únicos:

Traslados

En la zona de Valle de Guadalupe no hay taxis ni uber, considera que las distancias son largas por lo que lo más recomendable es rentar un auto en Tijuana o contactar algún servicio de transporte privado.

Algunas empresas que ofrecen servicio de transporte son:

¡Bienvenidos, disfruten su estancia!

Sobre mi

Promotora de las bondades de mi ciudad, orgullosamente ensenadense.

Alma González

Hace un par de años llegué a trabajar al Valle de Guadalupe, empecé a conocer, probar vinos, visitar bodegas y una vez que empiezas no hay marcha atrás. 🍇

11 años después, sigo conociendo proyectos, compartiendo y no hay nada que disfrute más 🍷🍇

Cuidemos y respetemos nuestros valles vitivinícolas para así seguir disfrutándolos.

En este blog compartiré información de vinos, vinícolas, restaurantes y hoteles en Ensenada y sus valles que te ayuden a elegir la mejor opción para disfrutar tu estancia en Ensenada.